Escrito por Noel Colón Martínez / MINH
La Revolución Bolivariana de Venezuela atraviesa una amenaza de desestabilización dirigida a derrocar el gobierno legítimamente elegido en elecciones comprobadamente limpias. Ahora, como en ocasiones anteriores, el instigador aparece claramente reconocido; es el mismo que ha mantenido un bloqueo económico y político que ha recaído principalmente sobre las espaldas del pueblo cubano desde hace más de cincuenta años.
Se acentúan hoy los riegos de una intervención estadounidense contra el gobierno constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. La reciente decisión del Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al firmar su Orden Ejecutiva del pasado 9 de marzo de 2014 titulada ¨Contribuyendo a la situación en Venezuela¨, no es sino un peldaño más en la estrategia que desarrolla Estados Unidos como parte de su política injerencista con Venezuela.
Hace un año, en un escrito sobre los sucesos en pleno desarrollo en Ucrania, nos preguntábamos ¨¿quién juega la última carta?¨ Señalábamos con alguna preocupación que si ¨alguien tenía dudas sobre quiénes estaban detrás de las manifestaciones desarrolladas en Kiev, la capital ucraniana, lo único que tienen que constatar hoy [ayer] es cuáles son los grupos que al presente [entonces] han asumido el control policiaco en dicha capital ante el vacío de poder creado por los recientes sucesos.¨
¿Qué es lo que hace que una persona mire a la muerte de frente sin pestañear? ¿Qué es lo que hace que una persona pueda resistir décadas de cárcel sin ceder en los principios? ¿Qué es lo que hace que un pueblo resista la asimilación y la rendición de sus más caros valores patrios?



