Pasa desapercibido. Entre el ajetreo del día a día, las elecciones cada ves más cercanas y las irresponsabilidades de Trump damos por sentado las distintas maneras en que se nos ha restringido nuestra libertad de movimiento utilizando como argumento la lucha contra el virus. Ojo, aclaro que el presente escrito no tiene como fin la apertura total económica o minimizar la amenaza que el COVID-19 representa para nuestra salud. A lo que va el presente escrito es a cuestionar la medida de “protección” conocido como el toque de queda con el cual el Gobierno ha justificado el arresto de más de 1,003 personas desde el comienzo de la crisis.







